Parálisis cerebral

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo?

Los investigadores a quienes respalda el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) están investigando el papel de la regresión temprana del desarrollo cerebral, incluidos defectos genéticos, los cuales a veces son responsables de malformaciones y anomalías del cerebro que producen la parálisis cerebral. Los científicos también están indagando sobre eventos traumáticos en el cerebro de recién nacidos como sangrado, convulsiones epilépticas y problemas respiratorios y de circulación que pueden producir la liberación anormal de químicos que inducen el tipo de daño que causa la parálisis cerebral. Los investigadores a quienes respalda el NINDS también esperan encontrar maneras de prevenir la enfermedad de la materia blanca, la causa más frecuente de parálisis cerebral. Para garantizar que los niños reciban los tipos correctos de terapias, también se están realizando estudios que evalúan tanto tratamientos experimentales como tratamientos que ya se usan, de manera que los médicos y los padres tengan información válida que los ayude a elegir la mejor terapia.

Información de MedlinePlus en español de la Biblioteca Nacional de Medicina
Parálisis cerebral


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Definición

El término parálisis cerebral se refiere a un grupo de trastornos neurológicos que aparecen en la infancia o en la niñez temprana y que afectan de manera permanente el movimiento del cuerpo, la coordinación muscular y el equilibrio. La parálisis cerebral afecta la parte del cerebro que controla movimientos musculares. La mayoría de los niños con parálisis cerebral nacen con ella, aunque no se puede detectar hasta meses o años después. Los signos tempranos de parálisis cerebral aparecen antes de que el niño cumpla los 3 años de edad. Los más frecuentes son la falta de coordinación muscular cuando realiza movimientos voluntarios (ataxia); rigidez o tensión muscular y reflejos exagerados (espasticidad); caminar arrastrando un pie o pierna; caminar sobre los dedos, marcha agachada o marcha como en tijera; y tono muscular demasiado rígido o demasiado flexible. Entre otros síntomas neurológicos que aparecen frecuentemente en personas con parálisis cerebral se encuentran convulsiones, pérdida de audición y alteraciones de la visión, problemas con el control de la vejiga y el intestino y dolor y sensaciones anormales. Un reducido grupo de niños tienen parálisis cerebral como consecuencia de daño cerebral en los primeros meses o años de vida, infecciones cerebrales como la meningitis bacteriana o la encefalitis viral o lesiones de la cabeza por un accidente vehicular, una caída o maltrato infantil. Este trastorno no es progresivo, lo que significa que el daño cerebral no suele empeorar con el tiempo. Los factores de riesgo asociados a la parálisis cerebral no causan el trastorno, pero pueden aumentar la probabilidad de un niño de nacer con él. La parálisis cerebral no se hereda.

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Tratamiento

La parálisis cerebral no se puede curar, pero el tratamiento mejorará las capacidades de un niño. En general, el tratamiento temprano da inicio a una mejor probabilidad de que los niños superen las discapacidades del desarrollo o de que aprendan nuevas maneras de lograr las actividades que los desafían. Intervención temprana, tratamientos de apoyo, medicamentos y cirugía pueden ayudar a que muchas personas mejoren su control muscular. El tratamiento puede incluir fisioterapia y terapia ocupacional; terapia del habla; medicamentos para controlar convulsiones, relajar espasmos musculares y aliviar dolor; cirugía para corregir anomalías anatómicas o liberar tensión muscular; abrazaderas y otros dispositivos ortésicos; sillas de ruedas y caminadoras rodantes; y ayudas de comunicación como computadoras con sintetizadores de voz.

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Pronóstico

La parálisis cerebral no siempre causa discapacidades profundas, y para la mayoría de las personas con parálisis cerebral el trastorno no afecta la expectativa de vida. Muchos niños con parálisis cerebral tienen inteligencia de promedio a por encima del promedio y asisten a las mismas escuelas que otros niños de su edad. Tratamientos de apoyo, medicamentos y cirugía pueden ayudar a muchas personas a mejorar sus habilidades motoras y su capacidad de comunicarse con el mundo. Mientras que un niño con parálisis cerebral puede que no requiera asistencia especial, un niño con parálisis cerebral grave pudiera ser incapaz de caminar y necesitar atención extensa de por vida.