Parálisis cerebral: esperanza a través de la investigación

¿Qué es la parálisis cerebral?

La parálisis cerebral se refiere a un grupo de trastornos neurológicos que aparecen en la infancia o la niñez temprana y afectan permanentemente el movimiento corporal y la coordinación muscular. La parálisis cerebral (PC) es causada por daños o anomalías en el cerebro en desarrollo que interrumpen la capacidad del cerebro para controlar el movimiento y mantener postura y equilibrio. El término cerebral se refiere al cerebro; la parálisis se refiere a la pérdida o deterioro de la función motora.

La parálisis cerebral afecta el área motora de la capa externa del cerebro (llamada corteza cerebral), la parte del cerebro que dirige el movimiento muscular.

En algunos casos, la corteza motora cerebral no se ha desarrollado normalmente durante el crecimiento fetal. En otros, el daño es el resultado de una lesión en el cerebro antes, durante o después del parto. En cualquiera de estos casos, el daño no es reparable y las discapacidades resultantes son permanentes.

Los niños con PC presentan una amplia variedad de síntomas, que incluyen:

  • falta de coordinación muscular al realizar movimientos voluntarios (ataxia);
  • músculos rígidos o tensos y reflejos exagerados (espasticidad);
  • debilidad en uno o más brazos o piernas;
  • caminar sobre los dedos de los pies, una marcha en cuclillas, o una marcha "en tijera";
  •  variaciones en el tono muscular, ya sea demasiado rígido o demasiado flojo;
  •  babeo excesivo o dificultad para deglutir o hablar;
  • temblores o movimientos involuntarios al azar;
  • retrasos en alcanzar los hitos de la habilidad motora; y
  • Dificultad con movimientos precisos, como escribir o abotonar una camisa.

Los síntomas de PC difieren en el tipo y la gravedad de una persona a otra e incluso pueden cambiar en una persona con el tiempo. Los síntomas pueden variar mucho entre los individuos, según las partes del cerebro que se hayan lesionado. Todas las personas con parálisis cerebral tienen problemas con el movimiento y la postura, y algunas también tienen algún nivel de discapacidad intelectual, convulsiones y sensaciones o percepciones físicas anormales, así como otros trastornos médicos. Las personas con PC también pueden tener problemas de visión o audición, y de lenguaje y del habla.

La PC es la causa principal de discapacidades infantiles, pero no siempre causa discapacidades profundas. Si bien un niño con PC grave puede ser incapaz de caminar y necesita amplia atención de por vida, otro niño con PC leve puede ser solamente levemente incómodo y no necesitar asistencia especial. El trastorno no es progresivo, lo que significa que no empeora con el tiempo. Sin embargo, a medida que el niño/niña crece, ciertos síntomas pueden volverse más o menos evidentes.

Un estudio realizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades muestra que la prevalencia promedio de parálisis cerebral es de 3.3 niños por cada 1.000 nacidos vivos.

No existe cura para la parálisis cerebral, pero los tratamientos de apoyo, los medicamentos y la cirugía pueden ayudar a muchas personas a mejorar sus habilidades motoras y su capacidad para comunicarse con el mundo.

¿Cuáles son los primero indicios?

Los signos de parálisis cerebral suelen aparecer en los primeros meses de vida, aunque el diagnóstico específico puede retrasarse hasta los dos años de edad o más. Los bebés con PC con frecuencia tienen retrasos del desarrollo, por lo que tardan en alcanzar los hitos del desarrollo, como aprender a rodar, sentarse, gatear o caminar. Algunos bebés con PC tienen tono muscular anormal. La disminución del tono muscular (hipotonía) puede hacer que se vean relajados, incluso flojos. El aumento del tono muscular (hipertonía) puede hacer que parezcan rígidos o rígidos. En algunos casos, un período temprano de hipotonía progresará a hipertonía después de los primeros 2 a 3 meses de vida. Los niños con PC también pueden tener una postura inusual o favorecer un lado del cuerpo cuando alcanzan, gatean o se mueven. Es importante tener en cuenta que algunos niños sin PC también pueden tener algunos de estos signos.

Algunas señales iniciales de alerta:

En un bebé menor de 6 meses de edad

  • Su cabeza se cuelga  cuando lo levanta cuando está acostado sobre su espalda
  • Se siente rígido
  • Se siente flojo
  • Cuando lo levantas, sus piernas se ponen rígidas y se cruzan o tijeras.

En un bebé mayor de 6 meses de edad

  • No se da vuelta en ninguna dirección
  • No puede juntar sus manos
  • Tiene dificultad para llevarse las manos a la boca
  • Alcanza con una sola mano mientras mantiene la otra en puño

En un bebé mayor de 10 meses de edad

  • Gatea de forma desequilibrada, empujando con una mano y una pierna mientras arrastra la mano y la pierna opuestas
  • No puede sostenerse parado apoyándose

¿Qué causa la parálisis cerebral?

La parálisis cerebral es causada por el desarrollo anormal de una parte del cerebro o por el daño a partes del cerebro que controlan el movimiento. Este daño puede ocurrir antes, durante o poco después del parto. La mayoría de los niños tienen PC parálisis cerebral congénita (es decir, nacieron con ella), aunque puede no detectarse hasta meses o años después. Un pequeño número de niños ha adquirido parálisis cerebral, lo que significa que el trastorno comienza después del nacimiento. Algunas causas de la parálisis cerebral adquirida incluyen daño cerebral en los primeros meses o años de vida, infecciones cerebrales como meningitis bacteriana o encefalitis viral, problemas con el flujo de sangre al cerebro o lesiones en la cabeza debido a un accidente automovilístico, una caída o abuso infantil.

En muchos casos, la causa de la parálisis cerebral es desconocida. Las posibles causas incluyen anomalías genéticas, malformaciones cerebrales congénitas, infecciones o fiebres maternas, o lesiones fetales, por ejemplo. Los siguientes tipos de daño cerebral pueden causar sus síntomas característicos:

Daño a la materia blanca del cerebro (leucomalacia periventricular o PVL-por sus siglas en inglés). La materia blanca del cerebro es responsable de transmitir señales dentro del cerebro y al resto del cuerpo. El daño causado por PVL se ve como pequeños agujeros en la materia blanca del cerebro de un bebé. Estas brechas en el tejido cerebral interfieren con la transmisión normal de señales. Los investigadores han identificado un período de vulnerabilidad selectiva en el cerebro fetal en desarrollo, un período de tiempo entre las 26 y las 34 semanas de gestación, en el que la materia blanca periventricular es particularmente sensible a los agravios y lesiones.

Desarrollo anormal del cerebro (disgenesia cerebral). Cualquier interrupción del proceso normal de crecimiento cerebral durante el desarrollo fetal puede causar malformaciones cerebrales que interfieren con la transmisión de señales cerebrales. Las mutaciones en los genes que controlan el desarrollo cerebral durante este período temprano pueden evitar que el cerebro se desarrolle normalmente. Las infecciones, las fiebres, los traumas y otras afecciones que causan afecciones poco saludables en el útero también ponen en riesgo el sistema nervioso de un bebé nonato.

Hemorragia en el cerebro (hemorragia intracraneal). El sangrado dentro del cerebro por vasos sanguíneos bloqueados o rotos es comúnmente causado por un derrame cerebral fetal. Algunos bebés sufren un derrame cerebral mientras están en el útero debido a los coágulos de sangre en la placenta que bloquean el flujo de sangre en el cerebro. Otros tipos de apoplejía fetal son causados por vasos sanguíneos débiles o mal formados en el cerebro o por anormalidades de la coagulación sanguínea. La presión arterial alta (hipertensión) es un trastorno médico común durante el embarazo y es más común en bebés con accidente cerebrovascular fetal. También se ha demostrado que la infección materna, especialmente la enfermedad inflamatoria pélvica, aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular fetal.

Una falta grave de oxígeno en el cerebro. La asfixia, la falta de oxígeno en el cerebro causada por una interrupción de la respiración o un suministro deficiente de oxígeno, es común durante un breve período de tiempo en los bebés debido al estrés del trabajo de parto y el alumbramiento. Si el suministro de oxígeno se corta o se reduce durante períodos prolongados, un bebé puede desarrollar un tipo de daño cerebral llamado encefalopatía isquémica hipóxica, que destruye tejido en la corteza cerebral motora y otras áreas del cerebro. Este tipo de daño también puede ser causado por presión arterial materna severa, ruptura del útero, desprendimiento de la placenta, problemas relacionados con el cordón umbilical o traumas graves en la cabeza durante el trabajo de parto y el alumbramiento.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Existen algunas condiciones médicas o eventos que pueden ocurrir durante el embarazo y el parto que pueden aumentar el riesgo de que un bebé nazca con parálisis cerebral. Estos riesgos incluyen:

Peso bajo al nacer y parto prematuro. Los bebés prematuros (nacidos con menos de 37 semanas de gestación) y los bebés que pesan menos de 5 ½ libras al nacer tienen un riesgo mucho mayor de desarrollar parálisis cerebral que los bebés a término y de mayor peso. Los bebés pequeños nacidos en edades gestacionales muy tempranas están especialmente en riesgo.

Nacimientos múltiples. Los gemelos, los trillizos y otros partos múltiples, incluso los nacidos a término, están relacionados con un mayor riesgo de parálisis cerebral. La muerte del gemelo o trillizo de un bebé aumenta aún más el riesgo.

Infecciones durante el embarazo. Las infecciones como la toxoplasmosis, la rubéola (sarampión alemán), el citomegalovirus y el herpes pueden infectar el útero y la placenta. La inflamación provocada por una infección puede luego dañar el sistema nervioso en desarrollo en un bebé nonato. La fiebre materna durante el embarazo o el parto también puede desencadenar este tipo de respuesta inflamatoria.

Incompatibilidad del tipo de sangre entre madre y bebé. La incompatibilidad Rh es una condición que se desarrolla cuando el tipo de sangre Rh de una madre (ya sea positivo o negativo) es diferente del tipo de sangre de su bebé. El sistema de la madre no tolera los diferentes tipos de sangre del bebé y su cuerpo comenzará a producir anticuerpos que atacarán y matarán las células sanguíneas de su bebé, lo que puede causar daño cerebral.

Exposición a sustancias tóxicas. Las madres que han estado expuestas a sustancias tóxicas durante el embarazo, como el mercurio de metilo, tienen un mayor riesgo de tener un bebé con parálisis cerebral.

Madres con anomalías tiroideas, discapacidad intelectual, exceso de proteínas en la orina o convulsiones. Las madres con cualquiera de estas condiciones son ligeramente más propensas a tener un bebé con PC.

También hay condiciones médicas durante el trabajo de parto y el alumbramiento, e inmediatamente después del parto que actúan como señales de advertencia para un mayor riesgo de PC. Sin embargo, la mayoría de estos niños no desarrollarán PC. Las señales de advertencia incluyen:

La presentación podálica. Los bebés con parálisis cerebral tienen más probabilidades de estar en una posición podálica (los pies primero) en lugar de la cabeza al principio del parto. Los bebés que son inusualmente flácidos como fetos tienen más probabilidades de nacer en la posición de nalgas.

Trabajo de parto y alumbramiento complicados. Un bebé que tiene problemas vasculares o respiratorios durante el trabajo de parto y el alumbramiento  ya puede haber sufrido daño cerebral o anomalías.

Pequeño para su edad gestacional. Los bebés que nacen más pequeños de lo normal para su edad gestacional corren el riesgo de sufrir parálisis cerebral debido a factores que evitan que crezcan naturalmente en el útero.

Baja puntuación Apgar. El puntaje Apgar es una calificación numerada que refleja la salud física de un recién nacido. Los médicos puntúan periódicamente la frecuencia cardíaca, la respiración, el tono muscular, los reflejos y el color de la piel de un bebé durante los primeros minutos después del nacimiento. Un puntaje bajo en los 10 a 20 minutos después del parto a menudo se considera un signo importante de problemas potenciales como la PC

Ictericia. Más del 50 por ciento de los recién nacidos desarrollan ictericia (una coloración amarillenta de la piel o el blanco de los ojos) después del nacimiento cuando la bilirrubina, una sustancia que normalmente se encuentra en la bilis, se acumula más rápido de lo que sus hígados pueden descomponerla y expulsarla del cuerpo. La ictericia grave no tratada puede matar las células cerebrales y puede causar sordera y PC.

Convulsiones. Un bebé con convulsiones se enfrenta a un mayor riesgo de ser diagnosticado más adelante en la infancia con PC.

¿Se puede prevenir la parálisis cerebral?

La parálisis cerebral relacionada con anomalías genéticas no se puede prevenir, pero algunos de los factores de riesgo para la parálisis cerebral congénita se pueden controlar o evitar. Por ejemplo, la rubéola, o el sarampión alemán, se puede prevenir si las mujeres se vacunan contra la enfermedad antes de quedar embarazadas. Las incompatibilidades Rh también se pueden gestionar al principio del embarazo. La parálisis cerebral adquirida, a menudo debido a una lesión en la cabeza, a menudo se puede prevenir mediante el uso de tácticas de seguridad comunes, como el uso de asientos de automóvil para bebés y niños pequeños.

¿Cuáles son las diferentes formas?

Las formas específicas de parálisis cerebral están determinadas por la magnitud, el tipo y la ubicación de las anomalías de un niño. Los médicos clasifican la PC según el tipo de trastorno del movimiento involucrado: espástico (rigidez muscular), atetoide (movimientos de retorcimiento) o atáxico (falta de equilibrio y coordinación), más cualquier síntoma adicional, como debilidad (paresis) o parálisis (plegia) . Por ejemplo, la hemiparesia (hemi = mitad) indica que solo un lado del cuerpo está debilitado. Cuadriplejia (cuad = cuatro) significa que las cuatro extremidades están afectadas.

La parálisis cerebral espástica es el tipo más común del trastorno. Las personas tienen músculos rígidos y movimientos incómodos. Las formas de parálisis cerebral espástica incluyen:

  • La hemiplejia / hemiparesia espástica generalmente afecta el brazo y la mano en un lado del cuerpo, pero también puede incluir la pierna. Los niños con hemiplejía espástica generalmente caminan más tarde y de puntillas debido a los tendones del talón apretados. El brazo y la pierna del lado afectado suelen ser más cortos y delgados. Algunos niños desarrollarán una curvatura anormal de la columna vertebral (escoliosis). Un niño con hemiplejía espástica también puede tener convulsiones. El habla se retrasará y, en el mejor de los casos, puede ser competente, pero la inteligencia suele ser normal
  • La diplegia / diparesia espástica implica rigidez muscular que predomina en las piernas y afecta menos severamente a los brazos y la cara, aunque las manos pueden ser incómodos. Los reflejos tendinosos en las piernas son hiperactivos. Los dedos de los pies apuntan hacia arriba cuando se estimula la parte inferior del pie. La rigidez en ciertos músculos de las piernas hace que las piernas se muevan como los brazos de una tijera. Los niños pueden requerir un andador o aparatos ortopédicos. Las habilidades de inteligencia y lenguaje son generalmente normales.
  • La cuadriplejia espástica / cuadriparesia es la forma más grave de parálisis cerebral y a menudo se asocia con discapacidad intelectual de moderada a grave. Es causada por un daño generalizado en el cerebro o por malformaciones cerebrales significativas. Los niños a menudo tendrán rigidez severa en las extremidades, pero un cuello blando. Rara vez pueden caminar. Es difícil hablar y ser entendido. Las convulsiones pueden ser frecuentes y difíciles de controlar.

La parálisis cerebral discinética (que también incluye parálisis cerebral atetoide, coreoatetoide y distónica) se caracteriza por retorcimientos lentos o incontrolables o movimientos bruscos de las manos, pies, brazos o piernas. La hiperactividad en los músculos de la cara y la lengua hace que algunos niños hagan muecas o babeen. Les resulta difícil sentarse derecho o caminar. Algunos niños tienen problemas para escuchar, controlar su respiración y / o coordinar los movimientos musculares necesarios para hablar. La inteligencia rara vez se ve afectada en estas formas de parálisis cerebral.

La parálisis cerebral atáxica afecta el equilibrio y la percepción de profundidad. Los niños con PC atáxica a menudo tendrán una coordinación deficiente y caminarán inestablemente con una marcha de base amplia. Tienen dificultades con movimientos rápidos o precisos, como escribir o abotonarse una camisa, o tienen dificultades para controlar movimientos voluntarios, como alcanzar un libro.

Los tipos mixtos de parálisis cerebral se refieren a los síntomas que no corresponden a ningún tipo de PC, pero son una mezcla de tipos. Por ejemplo, un niño con PC mixta puede tener algunos músculos que están demasiado tensos y otros que están demasiado relajados, creando una mezcla de rigidez y flexibilidad.

¿Qué otras condiciones están asociadas con la parálisis cerebral?

Discapacidad intelectual. Aproximadamente entre el 30 y el 50 por ciento de las personas con PC tendrán impedimentos intelectuales. El deterioro mental es más común entre aquellos con cuadriplejia espástica que en aquellos con otros tipos de parálisis cerebral.

Trastorno convulsivo. Hasta la mitad de todos los niños con PC tienen una o más convulsiones. Los niños con parálisis cerebral y epilepsia tienen más probabilidades de tener discapacidad intelectual.

Retraso en el crecimiento y desarrollo. Los niños con PC de moderada a grave, especialmente aquellos con cuadriparesia espástica, a menudo se quedan atrás en el crecimiento y el desarrollo. En los bebés, este retraso generalmente toma la forma de muy poco aumento de peso. En los niños pequeños puede aparecer como estatura baja anormal, y en los adolescentes puede aparecer como una combinación de estatura baja y falta de desarrollo sexual. Los músculos y las extremidades afectadas por la PC tienden a ser más pequeños de lo normal, especialmente en niños con hemiplegia espástica, cuyas extremidades en el lado afectado del cuerpo pueden no crecer tan rápido o tan largo como las del lado normal.

Deformidades espinales y osteoartritis. Las deformidades de la columna vertebral--curvatura (escoliosis), joroba (cifosis) y dorso cóncavo (lordosis)-- se asocian con la PC. Las deformidades de la columna vertebral pueden dificultar el sentarse, pararse y caminar, y causar dolor crónico de espalda. La presión y la desalineación de las articulaciones pueden provocar osteoporosis (una degradación del cartílago en las articulaciones y el agrandamiento de los huesos).

Problemas de visión. Muchos niños con PC tienen estrabismo, comúnmente llamado "ojos cruzados", que si no se trata puede llevar a una visión deficiente en un ojo y puede interferir con la capacidad de juzgar la distancia. Algunos niños con PC tienen dificultades para entender y organizar la información visual. Otros niños pueden tener visión defectuosa o ceguera que difumina el campo de visión normal en uno o ambos ojos.

Pérdida de la audición. La pérdida de audición también es más frecuente entre las personas con PC que en la población general. Algunos niños tienen pérdida auditiva parcial o completa, particularmente como resultado de ictericia o falta de oxígeno en el cerebro en desarrollo.

Trastornos del habla y lenguaje. Los trastornos del habla y del lenguaje, como la dificultad para formar palabras y hablar con claridad, están presentes en más de un tercio de las personas con PC. El habla deficiente perjudica la comunicación y, a menudo, se interpreta como un signo de deterioro cognitivo, lo que puede ser muy frustrante para los niños con PC, especialmente la mayoría que tienen inteligencia de un promedio a por encima del promedio.

Babeando. Algunas personas con PC babean porque tienen un mal control de los músculos de la garganta, la boca y la lengua.

Incontinencia. Una posible complicación de la PC es la incontinencia, causada por un mal control de los músculos que mantienen cerrada la vejiga.

Sensaciones y percepciones anormales. Algunas personas con PC experimentan dolor o tienen dificultades para sentir sensaciones simples, como el tacto.

Dificultades de aprendizaje. Los niños con PC pueden tener dificultades para procesar tipos particulares de información espacial y auditiva. El daño cerebral puede afectar el desarrollo del lenguaje y el funcionamiento intelectual.

Infecciones y enfermedades a largo plazo. Muchos adultos con PC tienen un mayor riesgo de enfermedad cardíaca y pulmonar, y neumonía (a menudo por inhalar trozos de comida en los pulmones), que aquellos sin el trastorno.

Contracturas. Los músculos pueden volverse dolorosamente fijos en posiciones anormales, llamadas contracturas, que pueden aumentar la espasticidad muscular y las deformidades articulares en personas con PC.

Desnutrición. Las dificultades para deglutir, chupar o alimentarse pueden dificultar que muchas personas con PC, especialmente los bebés, obtengan una nutrición adecuada y aumenten o mantengan su peso.

Problemas dentales. Muchos niños con PC están en riesgo de desarrollar enfermedades de las encías y caries debido a la mala higiene dental. Ciertos medicamentos, como los medicamentos para las convulsiones, pueden exacerbar estos problemas.

Inactividad. La inactividad infantil se magnifica en los niños con PC debido al deterioro de los centros motores del cerebro que producen y controlan el movimiento voluntario. Si bien los niños con PC pueden exhibir un mayor gasto de energía durante las actividades de la vida diaria, las discapacidades de movimiento hacen que les sea difícil participar en deportes y otras actividades a un nivel de intensidad suficiente para desarrollar y mantener la fuerza y la condición física. Los adultos inactivos con discapacidad muestran una mayor gravedad de la enfermedad y una salud y un bienestar general reducidos.

¿Cómo se diagnostica la parálisis cerebral?

La mayoría de los niños con parálisis cerebral se diagnostican durante los primeros 2 años de vida. Pero si los síntomas de un niño son leves, puede ser difícil para un médico hacer un diagnóstico confiable antes de los 4 o 5 años.

Los médicos ordenarán una serie de pruebas para evaluar las habilidades motoras del niño. Durante las visitas regulares, el médico controlará el desarrollo del niño, el crecimiento, el tono muscular, el control motor apropiado para su edad, la audición y la visión, la postura y la coordinación, para descartar otros trastornos que podrían causar síntomas similares. Aunque los síntomas pueden cambiar con el tiempo, la PC no es progresiva. Si un niño está perdiendo continuamente las habilidades motoras, es más probable que el problema sea una condición distinta de la PC, como una enfermedad genética o muscular, un trastorno del metabolismo o tumores en el sistema nervioso.

Las pruebas de laboratorio pueden identificar otras afecciones que pueden causar síntomas similares a los asociados con la PC.

Las técnicas de neuroimagen que permiten a los médicos examinar el cerebro (como una resonancia magnética) pueden detectar anomalías que indican un trastorno del movimiento potencialmente tratable. Los métodos de neuroimagen incluyen:

  • La ecografía craneal utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para producir imágenes de los cerebros de los bebés pequeños. Se usa para bebés prematuros de alto riesgo porque es la menos intrusiva de las técnicas de imagen, aunque no es tan exitosa como la tomografía computarizada o la imagen de resonancia magnética para capturar cambios sutiles en la materia blanca- el tipo de tejido cerebral que se daña con CP.
  • La tomografía computarizada (TC) utiliza rayos X para crear imágenes que muestran la estructura del cerebro y las áreas de daño.
  • La resonancia magnética (IRM) utiliza una computadora, un campo magnético y ondas de radio para crear una imagen anatómica de los tejidos y estructuras del cerebro. La resonancia magnética puede mostrar la ubicación y el tipo de daño y ofrece niveles de detalles más precisos que la TC.

Otra prueba, un electroencefalograma, usa una serie de electrodos que se pegan o se adhieren  temporalmente en el cuero cabelludo para detectar actividad eléctrica en el cerebro. Los cambios en el patrón eléctrico normal pueden ayudar a identificar la epilepsia.

Algunos trastornos metabólicos pueden enmascararse como CP. La mayoría de los trastornos metabólicos infantiles tienen anomalías o malformaciones cerebrales características que se mostrarán en una resonancia magnética.

Otros tipos de trastornos también pueden confundirse con PC o pueden causar tipos específicos de PC. Por ejemplo, los trastornos de la coagulación (que evitan que la sangre se coagule o provoquen una coagulación excesiva) pueden causar accidentes cerebrovasculares prenatales o perinatales que dañan el cerebro y producen síntomas característicos de la PC, más comúnmente la PC hemiparética. Las remisiones a especialistas como un neurólogo infantil, un pediatra del desarrollo, un oftalmólogo o un otólogo ayudan en un diagnóstico más preciso y ayudan a los médicos a desarrollar un plan de tratamiento específico.

¿Cómo se trata la parálisis cerebral?

La parálisis cerebral no se puede curar, pero el tratamiento mejorará a menudo las capacidades de un niño. Muchos niños disfrutan de vidas adultas casi normales si sus discapacidades se manejan adecuadamente. En general, entre más temprano comienza el tratamiento, es más probable que los niños superen las discapacidades del desarrollo o aprendan nuevas formas de realizar las tareas que los desafían.

No existe una terapia estándar que funcione para todas las personas con parálisis cerebral. Una vez que se realiza el diagnóstico y se determina el tipo de PC, un equipo de profesionales de la salud trabajará con un niño y sus padres para identificar discapacidades y necesidades específicas, y luego desarrollará un plan apropiado para abordar las discapacidades principales que afectan la calidad de vida del niño.

La terapia física, que generalmente comienza en los primeros años de vida o poco después de que se realiza el diagnóstico, es un pilar del tratamiento de la PC. Conjuntos específicos de ejercicios (como los programas de entrenamiento de fuerza o resistencia) y las actividades pueden mantener o mejorar la fuerza muscular, el equilibrio y las habilidades motoras, y prevenir las contracturas. Se pueden usar aparatos ortopédicos especiales (llamados dispositivos ortopédicos) para mejorar la movilidad y estirar los músculos espásticos.

La terapia ocupacional se enfoca en optimizar la función de la parte superior del cuerpo, mejorar la postura y aprovechar al máximo la movilidad de un niño. Los terapeutas ocupacionales ayudan a las personas a abordar nuevas formas de cumplir con las actividades cotidianas, como vestirse, ir a la escuela y participar en las actividades cotidianas.

La terapia recreativa fomenta la participación en programas artísticos y culturales, deportes y otros eventos que ayudan a una persona a expandir sus habilidades y capacidades físicas y cognitivas. Los padres de niños que participan en terapias recreativas generalmente notan una mejora en el habla, la autoestima y el bienestar emocional de sus hijos.

La terapia del habla y el lenguaje puede mejorar la capacidad de un niño para hablar, más claramente, ayudar con los trastornos de la deglución y aprender nuevas formas de comunicarse, utilizando el lenguaje de señas y / o dispositivos especiales de comunicación, como una computadora con un sintetizador de voz o una pizarra especial cubierta con símbolos de objetos cotidianos y actividades a las que un niño puede señalar para indicar sus deseos.

Los tratamientos para problemas con la alimentación y el babeo a menudo son necesarios cuando los niños con PC tienen dificultad para comer y beber porque tienen poco control sobre los músculos que mueven la boca, la mandíbula y la lengua. También corren el riesgo de inhalar alimentos o líquidos a los pulmones, así como de la desnutrición, infecciones pulmonares recurrentes y enfermedad pulmonar progresiva.

Tratamientos farmacológicos

Los medicamentos orales como el diazepam, el baclofeno, el dantroleno sódico y la tizanidina generalmente se usan como la primera línea de tratamiento para relajar los músculos rígidos, contraídos o hiperactivos. Algunos medicamentos tienen algunos efectos secundarios de riesgo, como somnolencia, cambios en la presión arterial y riesgo de daño hepático que requieren un control continuo. Los medicamentos orales son más apropiados para los niños que necesitan solo una leve reducción en el tono muscular o que tienen espasticidad generalizada.

  • La toxina botulínica (BT-A), inyectada localmente, se ha convertido en un tratamiento estándar para los músculos hiperactivos en niños con trastornos del movimiento espástico, como la PC. BT-A relaja los músculos contraídos al evitar que las células nerviosas se activen en exceso. El efecto relajante de una inyección de BT-A dura aproximadamente 3 meses. Los efectos secundarios indeseables son leves y de corta duración, consisten en dolor después de la inyección y, en ocasiones, síntomas leves parecidos a los de la gripe. Las inyecciones de BT-A son más efectivas cuando siguen un programa de estiramiento que incluye fisioterapia y entablillamiento. Las inyecciones de BT-A funcionan mejor para los niños que tienen algún control sobre sus movimientos motores y tienen un número limitado de músculos para tratar, ninguno de los cuales es fijo o rígido.
  • La terapia baclofeno intratecal usa una bomba implantable para administrar baclofeno, un relajante muscular, en el líquido que rodea la médula espinal. El baclofeno disminuye la excitabilidad de las células nerviosas en la médula espinal, lo que a su vez reduce la espasticidad muscular en todo el cuerpo. La bomba se puede ajustar si el tono muscular empeora en ciertos momentos del día o de la noche. La bomba de baclofeno es más adecuada para personas con rigidez crónica, severa o movimiento muscular no controlado en todo el cuerpo.

Cirugía

La cirugía ortopédica a menudo se recomienda cuando la espasticidad y la rigidez son lo suficientemente graves como para que caminar y moverse sean difíciles o dolorosos. Para muchas personas con PC, mejorar la apariencia de cómo caminan (su forma de andar) también es importante. Los cirujanos pueden alargar músculos y tendones que son proporcionalmente demasiado cortos, lo que puede mejorar la movilidad y disminuir el dolor. La cirugía de tendón puede ayudar a los síntomas de algunos niños con PC, pero también puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Las cirugías ortopédicas se pueden escalonar en momentos apropiados para la edad y el nivel de desarrollo motor de un niño. La cirugía también puede corregir o mejorar en gran medida las deformidades de la columna en personas con PC. La cirugía puede no estar indicada para todas las anomalías de la marcha y el cirujano puede solicitar un análisis cuantitativo de la marcha antes de la cirugía.

Cirugía para cortar los nervios. La rizotomía dorsal selectiva (SDR, por sus siglas en inglés) es un procedimiento quirúrgico recomendado para los casos de espasticidad severa cuando todos los tratamientos más conservadores (terapia física, medicamentos orales y baclofeno intratecal) no han logrado reducir la espasticidad o el dolor crónico. Un cirujano localiza y separa selectivamente los nervios hiperactivos en la base de la columna vertebral. La SDR se usa más comúnmente para relajar los músculos y disminuir el dolor crónico en una o ambas extremidades inferiores o superiores. También se usa a veces para corregir una vejiga hiperactiva. Los posibles efectos secundarios incluyen pérdida sensorial, entumecimiento o sensaciones incómodas en las áreas de las extremidades que antes fueron suministradas por el nervio cortado.

Dispositivos de ayuda

Los dispositivos de asistencia, tales como computadoras, software de computadora, sintetizadores de voz y libros de imágenes, pueden ayudar enormemente a algunas personas con PC a mejorar sus habilidades de comunicación. Otros dispositivos en el hogar o en el lugar de trabajo facilitan la adaptación de las personas con PC a las actividades de la vida diaria.

Los dispositivos ortopédicos ayudan a compensar el desequilibrio muscular y aumentar la movilidad independiente. Los aparatos ortopédicos y las férulas usan fuerza externa para corregir las anomalías musculares y mejorar la función, como sentarse o caminar. Otras ortesis ayudan a estirar los músculos o la colocación de una articulación. Los aparatos ortopédicos, las cuñas, las sillas especiales y otros dispositivos pueden ayudar a las personas a sentarse más cómodamente y facilitar las funciones diarias. Las sillas de ruedas, los andadores con ruedas y las motonetas motorizadas pueden ayudar a las personas que no tienen movilidad independiente. Las ayudas visuales incluyen anteojos, lupas y libros de letra grande y tipografía de computadora. Algunas personas con PC pueden necesitar cirugía para corregir problemas de la vista. Los audífonos y los amplificadores telefónicos pueden ayudar a las personas a escuchar con mayor claridad.

Terapias complementarias y alternativas

Muchos niños y adolescentes con PC usan algún tipo de medicina complementaria o alternativa. Los ensayos clínicos controlados que incluyeron algunas de las terapias no fueron concluyentes o no mostraron beneficios y las terapias no han sido aceptadas en la práctica clínica generalizada. Aunque hay informes anecdóticos de algún beneficio en algunos niños con PC, estas terapias no han sido aprobadas por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos para el tratamiento de la PC. Dichas terapias incluyen la terapia de oxígeno hiperbárico, ropa especial que se usa durante el entrenamiento con ejercicios de resistencia, ciertas formas de estimulación eléctrica, ayudar a los niños a completar ciertos movimientos varias veces al día y estrategias de aprendizaje especializadas. Adicionalmente, los suplementos dietéticos, incluidos los productos a base de hierbas, pueden interactuar con otros productos o medicamentos que un niño con PC puede estar tomando o tener efectos secundarios no deseados por sí mismos. Las familias de niños con PC deben discutir todas las terapias con su médico.

La terapia con células madre se está investigando como un tratamiento para la parálisis cerebral, pero la investigación se encuentra en sus primeras etapas y se necesitan ensayos clínicos a gran escala para saber si la terapia con células madre es segura y eficaz en los seres humanos. Las células madre son capaces de convertirse en otros tipos de células en el cuerpo. Los científicos tienen la esperanza de que las células madre puedan reparar los nervios dañados y los tejidos cerebrales. Los estudios en los Estados Unidos están examinando la seguridad y la tolerabilidad de la infusión de células madre de cordón umbilical en niños con PC.

¿Existen tratamientos para otras condiciones asociadas con la parálisis cerebral?

Epilepsia. Muchos niños con discapacidad intelectual y PC también tienen epilepsia. En general, los medicamentos se recetan según el tipo de convulsiones que experimenta un individuo, ya que ningún medicamento controla todos los tipos. Algunas personas pueden necesitar una combinación de dos o más medicamentos para lograr un buen control de las convulsiones.

Incontinencia. Los tratamientos médicos para la incontinencia incluyen ejercicios especiales, biorretroalimentación, medicamentos recetados, cirugía o dispositivos implantados quirúrgicamente para reemplazar o ayudar a los músculos.

Osteopenia. Los niños con PC que no pueden caminar corren el riesgo de desarrollar una densidad ósea deficiente (osteopenia), lo que los hace más propensos a romperse los huesos. En un estudio de estadounidenses de edad avanzada financiado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), una familia de medicamentos llamados bifosfonatos, que ha sido aprobada por la FDA para tratar la pérdida de minerales en pacientes de edad avanzada, también parece aumentar la densidad mineral ósea. Los doctores pueden selectivamente recetar el medicamento en uso no contemplado a los niños para prevenir la osteopenia.

Dolor. El dolor puede ser un problema para las personas con PC debido a los músculos espásticos y al estrés y la tensión en las partes del cuerpo que compensan las anomalías musculares. Algunas personas también pueden tener espasmos musculares frecuentes e irregulares que no pueden predecirse o medicarse de antemano. El diazepam puede reducir el dolor asociado con los espasmos musculares y la gabapentina se ha utilizado con éxito para disminuir la gravedad y la frecuencia de los espasmos dolorosos. También se ha demostrado que las inyecciones de toxina botulínica disminuyen la espasticidad y el dolor. El baclofeno intratecal ha mostrado buenos resultados en la reducción del dolor. Algunos niños y adultos han podido disminuir el dolor mediante intervenciones no invasivas y sin drogas, como distracción, entrenamiento de relajación, biorretroalimentación y masaje terapéutico.

¿Los adultos con parálisis cerebral enfrentan desafíos especiales de salud?

Envejecimiento prematuro. La mayoría de las personas con PC experimentarán algún tipo de envejecimiento prematuro en el momento en que alcancen la edad de 40 años debido al estrés adicional y la tensión que la enfermedad pone en sus cuerpos. Los retrasos en el desarrollo que a menudo acompañan al PC evitan que algunos sistemas de órganos se desarrollen a su capacidad y nivel de rendimiento. Como consecuencia, los sistemas de órganos como el sistema cardiovascular (corazón, venas y arterias) y el sistema pulmonar (pulmones) tienen que trabajar más y envejecen prematuramente.

Problemas funcionales en el trabajo. Es probable que los desafíos diarios del lugar de trabajo aumenten a medida que una persona empleada con PC llega a la mediana edad. Algunas personas podrán continuar trabajando con adaptaciones, como un horario de trabajo ajustado, equipo de asistencia o períodos de descanso frecuentes.

Depresión. Los problemas de salud mental también pueden ser motivo de preocupación a medida que una persona con parálisis cerebral envejece. La tasa de depresión es de tres a cuatro veces mayor en personas con discapacidades, como la parálisis cerebral. Parece estar relacionado no tanto con la gravedad de sus discapacidades, sino con la forma en que se las abordan. La cantidad de apoyo emocional que alguien tiene, el éxito que tienen para sobrellevar la decepción y el estrés, y si tienen o no una perspectiva optimista sobre el futuro, tienen un impacto significativo en la salud mental.

Síndrome de post-deterioro. Este síndrome se caracteriza por una combinación de dolor, fatiga y debilidad debido a anomalías musculares, deformidades óseas, síndromes por uso excesivo (a veces también denominados lesiones por movimientos repetitivos) y artritis. La fatiga es a menudo un desafío, ya que las personas con PC pueden usar de tres a cinco veces la cantidad de energía que usan las personas sanas cuando caminan y se mueven.

Osteoartritis y artritis degenerativa. Las anomalías musculo esqueléticas que pueden no producir molestias durante la infancia pueden causar dolor en la edad adulta. Por ejemplo, las relaciones anormales entre las superficies articulares y la compresión excesiva de las articulaciones pueden conducir al desarrollo temprano de artrosis dolorosa y artritis degenerativa. Los individuos con PC también pueden tener una fuerza limitada y patrones de movimiento restringidos, lo que los pone en riesgo de síndromes de sobreuso y atrapamientos nerviosos.

Dolor. Las personas con PC pueden tener dolor que puede ser agudo (por lo general se presenta rápidamente y dura poco tiempo) o crónico, y se experimenta con mayor frecuencia en las caderas, rodillas, tobillos y la parte superior e inferior de la espalda. Las personas con PC espástica pueden tener un mayor número de sitios dolorosos y un dolor peor que aquellos con otros tipos de parálisis cerebral. El tratamiento preventivo dirigido a corregir las anomalías esqueléticas y musculares en la vida temprana puede ayudar a evitar la acumulación progresiva de estrés y tensión que causa dolor. Las caderas dislocadas, que son particularmente propensas a causar dolor, pueden repararse quirúrgicamente.

Otras afecciones médicas. Los adultos tienen tasas más altas que lo normal de otras afecciones médicas secundarias a su parálisis cerebral, como hipertensión, incontinencia, disfunción de la vejiga y dificultades para tragar. Es probable que la escoliosis progrese después de la pubertad, cuando los huesos han madurado en su forma y tamaño final. Las personas con PC también tienen una mayor incidencia de fracturas óseas, que ocurren con mayor frecuencia durante las sesiones de terapia física.

¿Qué investigaciones se están haciendo?

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés), que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), es el principal financiador nacional de investigación básica, clínica y trasnacional sobre trastornos del cerebro y del sistema nervioso. Otra agencia de los NIH, el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD) Eunice Kennedy Shriver, también realiza y apoya investigaciones sobre la parálisis cerebral.

Gran parte de lo que ahora sabemos sobre la PC proviene de investigaciones patrocinadas por el NINDS, incluida la identificación de nuevas causas y factores de riesgo para la parálisis cerebral, el descubrimiento de fármacos para controlar los músculos rígidos y espásticos y métodos más precisos para administrarlos, técnicas quirúrgicas refinadas para corregir anomalías en los músculos y los huesos, y una mayor comprensión de cómo y por qué el daño cerebral en las etapas críticas del desarrollo fetal causa PC.  

Muchos científicos piensan que un número significativo de niños desarrolla PC debido a contratiempos al inicio del desarrollo cerebral. Están examinando cómo las neuronas (células nerviosas) en el cerebro se especializan y forman las conexiones correctas con otras células cerebrales, y están buscando formas de prevenir los factores que interrumpen los procesos normales del desarrollo cerebral.

Los defectos genéticos a veces son responsables de las malformaciones y anomalías cerebrales que causan la parálisis cerebral. Los científicos están buscando los genes responsables de estas anomalías mediante la recopilación de muestras de ADN de personas con parálisis cerebral y sus familias y el uso de técnicas de detección genética para descubrir vínculos entre genes individuales y tipos específicos de anomalías-principalmente aquellos asociados con el proceso en el cerebro en desarrollo en cual neuronas migran desde donde nacen hasta donde se asientan en circuitos neuronales (llamada migración neural).

Los científicos están analizando los eventos en el cerebro de los bebés recién nacidos, como sangrado, convulsiones epilépticas y problemas respiratorios y circulatorios, que pueden causar la liberación anormal de sustancias químicas que provocan el tipo de daño que causa la parálisis cerebral. Por ejemplo, las investigaciones han demostrado que el sangrado en el cerebro desencadena cantidades peligrosamente altas de glutamato, una sustancia química que ayuda a las neuronas a comunicarse. Sin embargo, demasiado glutamato sobreexcita y mata las neuronas. Al aprender cómo las sustancias químicas del cerebro que normalmente son útiles se vuelven peligrosamente tóxicas, los científicos tendrán la oportunidad de desarrollar nuevos medicamentos para bloquear sus efectos dañinos.

Los investigadores están utilizando técnicas de imágenes y pruebas neuroconductuales para predecir a los bebés prematuros que desarrollarán parálisis cerebral. Si estas técnicas de detección son exitosas, los médicos podrán identificar a los bebés con riesgo de parálisis cerebral antes de que nazcan.

El daño periventricular de la materia blanca, la causa más común de PC, se caracteriza por la muerte de la materia blanca alrededor de los ventrículos llenos de líquido en el cerebro. El área periventricular contiene fibras nerviosas que llevan mensajes del cerebro a los músculos del cuerpo. Investigadores patrocinados por NINDS esperan desarrollar estrategias preventivas para el daño de la materia blanca. Por ejemplo, los investigadores están examinando el papel que juegan las sustancias químicas del cerebro en el desarrollo de la materia blanca en el cerebro. Otro proyecto financiado por NINDS implica el desarrollo de un nuevo modelo de ratón y terapias basadas en células para la lesión perinatal de la sustancia blanca. Los investigadores financiados por NINDS están estudiando una sustancia química que se encuentra naturalmente en el cuerpo, llamada eritropoyetina, para ver si disminuye el riesgo de PC en los bebés prematuros.

Los científicos financiados por los NIH continúan buscando nuevas terapias y nuevas formas de usar las opciones existentes para tratar a las personas con PC, incluyendo:

La terapia inducida por restricciones (CIT) es una terapia prometedora para la PC. Por lo general, la CIT implica restringir la extremidad más fuerte (como el brazo "bueno" en una persona que ha sido afectada por un derrame cerebral en un lado del cuerpo) en un yeso y obligar al brazo más débil a realizar actividades intensivas todos los días durante un período de semanas. Un estudio clínico patrocinado por el NICHD está examinando el uso de diferentes niveles de dosificación en el entrenamiento diario utilizando inmovilización con yeso a tiempo completo frente a la restricción de férulas a tiempo parcial para mejorar las habilidades de la extremidad de la parte superior del cuerpo en niños con debilidad en ambos lados de su cuerpo. Los hallazgos del estudio establecerán estándares de práctica basados en la evidencia para mejorar la capacidad neuromotora de por vida en individuos con PC.

La estimulación eléctrica funcional (FES, por sus siglas en inglés): el uso terapéutico de la corriente eléctrica de bajo nivel para estimular el movimiento muscular y restaurar movimientos útiles, como pararse o caminar, es una forma efectiva de enfocarse en y fortalecer los músculos espásticos. Investigadores están evaluando cómo los ciclos estacionarios asistidos por FES pueden mejorar el acondicionamiento físico y la fuerza muscular general de las extremidades inferiores en adolescentes. La terapia robótica que aplica fuerza controlada a la pierna durante la fase de balanceo de la marcha puede mejorar la eficacia del entrenamiento con cinta de correr sobre el peso corporal en niños con PC. Los resultados de este estudio del NICHD conducirán a una terapia clínica innovadora dirigida a mejorar la función locomotora en niños con PC

La toxina botulínica (Botox), inyectada localmente, se ha convertido en un tratamiento estándar en niños con trastornos del movimiento espástico, como la PC. Estudios recientes en animales sugieren que el Botox degrada los huesos, pero no hay estudios de sus consecuencias esqueléticas en humanos. Otra investigación muestra que un tratamiento de vibración de baja intensidad puede mejorar la estructura ósea en los huesos de las extremidades inferiores de los niños con PC. En un nuevo estudio clínico realizado por el NICHD, los investigadores están determinando el efecto del tratamiento con Botox junto con un tratamiento de vibración diario en la masa ósea y la estructura ósea en niños con PC espástica.

La hipotermia sistémica, el enfriamiento médico controlado de la temperatura central del cuerpo, parece proteger el cerebro y disminuir la tasa de muerte y discapacidad de ciertos trastornos y lesiones cerebrales. Estudios previos han demostrado que la hipotermia es efectiva en el tratamiento de los síntomas neurológicos en bebés prematuros tardíos o prematuros de menos de un mes de edad que se atribuyen a la isquemia hipóxica (HIE, lesión cerebral debida a una disminución grave en el suministro de oxígeno al cuerpo) cual puede causar PC cuadripléjica, con o sin trastorno de movimiento. En un esfuerzo por determinar las estrategias de enfriamiento más efectivas, los investigadores financiados por el NICHD están estudiando diferentes tratamientos de enfriamiento para mejorar la probabilidad de supervivencia y los resultados del desarrollo neurológico 18-22 meses después del tratamiento en bebés con síntomas neurológicos atribuidos al HIE. Otros investigadores están examinando si la terapia combinada que usa hipotermia y eritropoyetina recombinante (una hormona que promueve el crecimiento de nuevos glóbulos rojos y aumenta los niveles de oxígeno en la sangre) es más efectiva que la terapia sola en el tratamiento de discapacidades del desarrollo neurológico en un modelo animal que involucra la falta de oxígeno antes, durante o justo después del nacimiento.

La Red de Investigación de la Parálisis Cerebral (CPRN, https://cprn.org) es una colaboración multi-institucional nacida de un taller de los NIH que examinó los objetivos de la investigación y las brechas actuales en los estudios de parálisis cerebral (PC). Los médicos que participan en CPRN utilizan su registro de pacientes rico en datos para construir potentes estudios multi-céntricos que pueden encontrar variaciones en la práctica más rápidamente y desarrollar iniciativas de mejora de la calidad. CPRN permite una investigación clínica innovadora sobre la PC y el estudio de resultados a largo plazo de las muchas intervenciones que los niños realizan después de su diagnóstico inicial de PC.

A medida que los investigadores continúan explorando nuevos tratamientos para la parálisis cerebral y expandiendo nuestro conocimiento del desarrollo cerebral, podemos esperar mejoras significativas en el cuidado de los niños con parálisis cerebral y muchos otros trastornos que afectan la vida temprana.

¿Dónde puedo obtener más información?

Para obtener más información sobre trastornos neurológicos o programas de investigación financiados por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares, comuníquese con la Red de Información y Recursos Cerebrales del Instituto (BRAIN) en:

BRAIN
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
800-352-9424

Las siguientes organizaciones también tienen información disponible.

Cerebral Palsy Foundation       
3 Columbus Circle, 15th Floor    
 
New York, NY 10019
 212-520-1686      

CP NOW
P.O. Box 8347
Greenville, SC 29604

Pathways.org
355 E. Erie Street
Chicago, IL 60611
800-955-2445

United Cerebral Palsy (UCP)
1825 K Street, NW, Suite 600
Washington, DC  20006
202-776-0406 o 800-872-5827

Child Neurology Foundation
201 Chicago Avenue, Suite 200
Minneapolis, MN 55415
612-928-6325

 Children's Hemiplegia and Stroke Association
4101 West Green Oaks Blvd., Ste. 305, #149
Arlington, TX 76016
817-492-4325

Easterseals
141 W. Jackson Boulevard, 1400A
Chicago, IL 60604
312-726-6200 o 800-221-6827

March of Dimes
1550 Crystal Drive, Suite 1300
Arlington, VA 22202
888-663-4637

Eunice Kennedy Shriver National Institute of Child Health and Human Development
National Institutes of Health, DHHS
31 Center Drive, Rm. 2A32 MSC 2425
Bethesda, MD 20892-2425
301-496-5133
Fax: 301-496-7101

 


Glosario

 

-paresis o -plegia — debilidad o parálisis. En la parálisis cerebral, estos términos generalmente se combinan con otras frases que describen la distribución de la parálisis y la debilidad; por ejemplo, cuadriplejia significa parálisis de las cuatro extremidades..

análisis de la marcha — una técnica que utiliza cámaras, placas de fuerza, electromiografía y análisis computarizado para medir objetivamente el patrón de caminar de un individuo.

asfixia — falta de oxígeno debido a problemas al respirar o falta de suministro de oxígeno en el aire.

ataxia— la perdida de control muscular.

atetoide— realizar movimientos lentos, sinuosos, involuntarios, que se retuercen, especialmente con las manos..

bifosfonatos — una familia de medicamentos que fortalecen los huesos y reducen el riesgo de fractura ósea en adultos mayores.

bilirrubina — un pigmento biliar producido por el hígado del cuerpo humano como un subproducto de la digestión..

cerebral — relacionado con los dos hemisferios del cerebro humano.

contractura — una condición en la que los músculos se fijan en una posición rígida y anormal, que causa distorsión o deformidad.

coreoatetoide — una condición caracterizada por movimientos musculares sin objetivo y movimientos involuntarios.

cuadriplejia — parálisis tanto de los brazos como de las piernas.

cuadriplejia espástica / cuadriparesia— una forma de parálisis cerebral en la que las cuatro extremidades están paralizadas o debilitadas por igual.

diplegia espástica (o diparesia) — una forma de parálisis cerebral en la cual la espasticidad afecta ambas piernas, pero los brazos están relativamente o completamente salvados.

discinética — el deterioro de la capacidad para realizar movimientos voluntarios, lo que resulta en movimientos incómodos o incompletos.

disgenesia cerebral — desarrollo cerebral defectuoso.

dispositivos ortopédicos - dispositivos especiales, como férulas o aparatos ortopédicos, que se utilizan para tratar problemas de postura que afectan los músculos, los ligamentos o los huesos.

osteopenia - densidad reducida y masa de los huesos.

parálisis - parálisis, o la falta de control sobre el movimiento voluntario.

distonía (distonico) una condición de tono muscular anormal.

espástica (o espasticidad) — describe los músculos rígidos y los movimientos incómodos.

gestación — el período de desarrollo fetal desde el momento de la concepción hasta el nacimiento.

hemiparesia: parálisis que afecta solo un lado del cuerpo.
hipertonía - aumento del tono muscular.
hipotonía - disminución del tono muscular.
Encefalopatía isquémica hipoxia: daño cerebral causado por un flujo sanguíneo deficiente o por un suministro insuficiente de oxígeno al cerebro.

hemiplejia espástica (o hemiparesia) — una forma de parálisis cerebral en la que la espasticidad afecta un brazo y una pierna en un lado del cuerpo.

hemorragia intracraneal - sangrado en el cerebro.
baclofeno intratecal- baclofeno que se inyecta en el líquido cefalorraquídeo de la médula espinal para reducir la espasticidad.
ictericia- un trastorno sanguíneo causado por la acumulación anormal de bilirrubina en el torrente sanguíneo.
cifosis- una curvatura externa similar a la jorobada de la columna vertebral superior.
lordosis – un aumento en curvatura de la columna vertebral inferior.

incompatibilidad Rh— una condición de la sangre en la que los anticuerpos en la sangre de una mujer embarazada atacan las células de la sangre del feto y afectan el suministro de oxígeno y nutrientes del bebé nonato.

leucomalacia periventricular (PVL) — "Peri" significa "cerca"; "ventricular" se refiere a los ventrículos o espacios de líquido del cerebro; y "leucomalacia" se refiere al ablandamiento de la sustancia blanca del cerebro. La PVL es una condición en la cual las células que forman la materia blanca mueren cerca de los ventrículos. Bajo un microscopio, el tejido se ve suave y esponjoso.

parálisis cerebral adquirida — parálisis cerebral que se produce como resultado de una lesión cerebral después del nacimiento o durante la primera infancia.

parálisis cerebral congénita— parálisis cerebral que está presente al nacer por causas que han ocurrido durante el desarrollo fetal.

placenta — órgano que une a una madre con su bebé nonato y proporciona alimento y sustento.

puntaje de Apgar— un sistema de puntuación numerado que los médicos utilizan para evaluar el estado físico de un bebé en el momento del nacimiento..

retraso en el desarrollo — retraso en alcanzar los hitos del desarrollo infantil temprano.

rizotomía dorsal selectiva — un procedimiento quirúrgico en el que se cortan los nervios seleccionados para reducir la espasticidad en las piernas.

rubéola— (también conocida como sarampión alemán) una infección viral que puede dañar el sistema nervioso de un bebé nonato si una madre contrae la enfermedad durante el embarazo.

escoliosis — una enfermedad de la columna vertebral en la que la columna vertebral se inclina o se curva hacia un lado del cuerpo.

temblor— un temblor o un estremecimiento involuntario.

toxina botulínica — un fármaco comúnmente usado para relajar los músculos espásticos; bloquea la liberación de acetilcolina, un neurotransmisor que energiza el tejido muscular.

 

" Parálisis cerebral: esperanza a través de la investigación ", NINDS, fecha de publicación julio de 2013.

Publicación de NIH No. 13-159