Aneurismas Cerebrales

¿Qué es un aneurisma cerebral?

Un aneurisma cerebral es un punto débil o delgado en una arteria del cerebro que se hincha o se abomba y se llena de sangre. El aneurisma abultado puede ejercer presión sobre los nervios o el tejido cerebral. También puede estallar o romperse, derramando sangre en el tejido circundante (llamado hemorragia). Un aneurisma roto puede causar problemas de salud graves, como ataque cerebrovascular hemorrágico, daño cerebral, coma e incluso la muerte.

Algunos aneurismas cerebrales, particularmente aquellos que son muy pequeños, no sangran ni causan otros problemas. Estos tipos de aneurismas generalmente se detectan durante las pruebas de imagen para otras condiciones médicas. Los aneurismas cerebrales pueden ocurrir en cualquier parte del cerebro, pero la mayoría se forman en las arterias principales a lo largo de la base del cráneo.

Los aneurismas cerebrales pueden ocurrir en cualquier persona y a cualquier edad. Son más comunes en adultos entre las edades de 30 y 60 y son más comunes en mujeres que en hombres. Las personas con ciertos trastornos hereditarios también están en mayor riesgo.

Todos los aneurismas cerebrales tienen el potencial de romperse y causar sangrado dentro del cerebro o el área circundante. Aproximadamente 30,000 estadounidenses al año sufren una ruptura de aneurisma cerebral. Se sabe mucho menos sobre cuántas personas tienen aneurismas cerebrales, ya que no siempre causan síntomas.

¿Cuales son los síntomas?

Aneurisma no roto
La mayoría de los aneurismas cerebrales no muestran síntomas hasta que se vuelven muy grandes o se rompen. Los aneurismas pequeños que no cambian generalmente no producen síntomas.

Un aneurisma más grande que crece constantemente puede presionar los tejidos y los nervios causando:

  • dolor arriba y detrás del ojo
  • entumecimiento
  • debilidad
  • parálisis en un lado de la cara
  • una pupila dilatada en el ojo
  • Cambios en la visión o visión doble.

Aneurisma roto
Cuando un aneurisma se rompe (estalla), uno siempre experimenta un dolor de cabeza repentino y extremadamente severo (por ejemplo, el peor dolor de cabeza en su vida) y también puede desarrollar:

  • visión doble
  • náusea
  • vómitos
  • rigidez en el cuello
  • sensibilidad a la luz
  • convulsiones
  • pérdida de conciencia (esto puede suceder brevemente o puede prolongarse)
  • paro cardíaco.

Aneurisma con fugas
A veces, un aneurisma puede filtrar una pequeña cantidad de sangre al cerebro (llamada sangrado centinela). Los dolores de cabeza centinelas o de advertencia pueden ser el resultado de un aneurisma que sufre una pequeña fuga, días o semanas antes de una ruptura significativa. Sin embargo, solo una minoría de individuos tiene dolor de cabeza centinela antes de la ruptura.

Si experimenta un dolor de cabeza intenso y repentino, especialmente cuando se combina con cualquier otro síntoma, debe buscar atención médica inmediata.

¿Cómo se clasifican los aneurismas?

Tipo
Hay tres tipos de aneurismas cerebrales: 

  • Aneurisma sacular. Un aneurisma sacular es un saco redondeado que contiene sangre, que se une a una arteria principal o una de sus ramas. También conocida como aneurisma de bayas (porque se parece a una baya que cuelga de una enredadera), esta es la forma más común de aneurisma cerebral. Se encuentra típicamente en arterias en la base del cerebro. Los aneurismas saculares se presentan con mayor frecuencia en adultos, y se encuentran en alrededor del 2 al 3 por ciento de la población.
  • Aneurisma fusiforme.  Un aneurisma fusiforme se hincha o sobresale en todos los lados de la arteria.
  • Aneurisma micótico.  Un aneurisma micótico ocurre como resultado de una infección que a veces puede afectar las arterias del cerebro. La infección debilita la pared de la arteria y provoca la formación de un aneurisma abultado.  

Tamaño
Los aneurismas también se clasifican por tamaño: pequeño, grande y gigante. 

  • Los aneurismas pequeños tienen menos de 11 milímetros de diámetro (aproximadamente del tamaño de un borrador de lápiz grande).
  • Los aneurismas grandes son de 11 a 25 milímetros (aproximadamente el ancho de una moneda de diez centavos).
  • Los aneurismas gigantes tienen más de 25 milímetros de diámetro (más del ancho de una moneda de veinticinco centravos).

¿Qué causa un aneurisma cerebral?

Los aneurismas cerebrales se forman cuando las paredes de las arterias del cerebro se adelgazan y debilitan. Los aneurismas generalmente se forman en los puntos de ramificación en las arterias porque estas secciones son las más débiles. Ocasionalmente, los aneurismas cerebrales pueden estar presentes desde el nacimiento, generalmente como resultado de una anormalidad en una pared arterial.             

Factores de riesgo para desarrollar un aneurisma

A veces, los aneurismas cerebrales son el resultado de factores de riesgo heredados, que incluyen:

  • trastornos genéticos del tejido conectivo que debilitan las paredes arteriales
  • enfermedad renal poliquística (en la cual se forman numerosos quistes en los riñones)
  • malformaciones arteriovenosas (nudos enredados de arterias y venas en el cerebro que interrumpen el flujo sanguíneo. Algunas MAV se desarrollan esporádicamente o por sí solas).
  • antecedentes de aneurisma en un miembro de la familia de primer grado (hijo, hermano o padre).

 

Otros factores de riesgo se desarrollan con el tiempo e incluyen:

  • hipertensión arterial no tratada
  •  fumar cigarrillos
  • abuso de drogas, especialmente cocaína o anfetaminas, que elevan la presión arterial a niveles peligrosos. El abuso de drogas intravenosas es una causa de aneurismas micóticos infecciosos.
  • mayores de 40 años
     

Los factores de riesgo menos comunes incluyen:

  • trauma de la cabeza
  • tumor cerebral
  • infección en la pared arterial (aneurisma micótico).

Además, la presión arterial alta, el tabaquismo, la diabetes y el colesterol alto ponen en riesgo de aterosclerosis (una enfermedad de los vasos sanguíneos en la que se acumulan grasas en el interior de las paredes arteriales), lo que puede aumentar el riesgo de desarrollar un aneurisma fusiforme.

Factores de riesgo de ruptura de un aneurisma

No todos los aneurismas se romperán. Las características de los aneurismas, como el tamaño, la ubicación y el crecimiento durante la evaluación de seguimiento pueden afectar el riesgo de ruptura de un aneurisma. Además, las condiciones médicas pueden influir en la ruptura del aneurisma.

Los factores de riesgo incluyen:

  • Fumar.  Fumar está relacionado tanto con el desarrollo como con la ruptura de los aneurismas cerebrales. Fumar puede incluso causar la formación de múltiples aneurismas en el cerebro.
  • Alta presión arterial.  La presión arterial alta daña y debilita las arterias, lo que las hace más propensas a formarse y romperse.
  • Tamaño.  Los aneurismas más grandes son los que tienen más probabilidades de romperse en una persona que previamente no mostraba síntomas.
  • Ubicación.  Los aneurismas ubicados en las arterias comunicantes posteriores (un par de arterias en la parte posterior del cerebro) y posiblemente en las arteria comunicante anterior (una arteria única en la parte frontal del cerebro) tienen un mayor riesgo de ruptura que las de otras ubicaciones en el cerebro.
  • Crecimiento.  Los aneurismas que crecen, incluso si son pequeños, tienen un mayor riesgo de ruptura.
  • Historia familiar.  Una historia familiar de ruptura de aneurisma sugiere un mayor riesgo de ruptura por aneurismas detectados en miembros de la familia.
  • El mayor riesgo ocurre en individuos con aneurismas múltiples que ya han sufrido una ruptura previa o sangrado centinela.

¿Cómo se diagnostican los aneurismas cerebrales?

La mayoría de los aneurismas cerebrales pasan desapercibidos hasta que se rompen o se detectan durante las pruebas de imágenes médicas para otra condición.

Si ha experimentado un fuerte dolor de cabeza o tiene algún otro síntoma relacionado con un aneurisma roto, su médico ordenará pruebas para determinar si la sangre se ha filtrado en el espacio entre el hueso del cráneo y el cerebro.

Hay varias pruebas disponibles para diagnosticar aneurismas cerebrales y determinar el mejor tratamiento. Éstos incluyen:

  • Tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés). Esta exploración rápida e indolora es a menudo la primera prueba que un médico ordenará para determinar si se ha filtrado sangre al cerebro. La tomografía computarizada utiliza radiografías  para crear imágenes bidimensionales, o "cortes", del cerebro y el cráneo. Ocasionalmente, se inyecta un tinte de contraste en el flujo sanguíneo antes de la exploración para evaluar las arterias y buscar un posible aneurisma. Este proceso, llamado angiografía por CT (CTA), produce imágenes más nítidas y detalladas del flujo sanguíneo en las arterias cerebrales. Un CTA puede mostrar el tamaño, la ubicación y la forma de un aneurisma no roto o roto.
  • Resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés). Una resonancia magnética utiliza ondas de radio generadas por computadora y un campo magnético para crear imágenes detalladas del cerebro en dos y tres dimensiones y puede determinar si ha habido una hemorragia en el cerebro. La angiografía por resonancia magnética (MRA, por sus siglas en inglés) produce imágenes detalladas de las arterias cerebrales y puede mostrar el tamaño, la ubicación y la forma de un aneurisma.
  • Angiografía cerebral. Esta técnica de imagen puede encontrar bloqueos en las arterias del cerebro o el cuello. También puede identificar puntos débiles en una arteria, como un aneurisma. La prueba se usa para determinar la causa del sangrado en el cerebro y la ubicación exacta, el tamaño y la forma de un aneurisma. Su médico pasará un catéter (tubo largo y flexible) típicamente desde las arterias de la ingle para inyectar una pequeña cantidad de tinte de contraste en el cuello y las arterias cerebrales. El tinte de contraste ayuda a los rayos X a crear una imagen detallada de la aparición de un aneurisma y una imagen clara de cualquier bloqueo en las arterias.
  • Análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR). Esta prueba mide los químicos en el líquido que amortigua y protege el cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo). Con mayor frecuencia, un médico recolectará el LCR realizando una punción raquídea (punción lumbar), en la cual se inserta una aguja delgada en la parte inferior de la espalda (columna lumbar) y se extrae y se analiza una pequeña cantidad de líquido. Los resultados ayudarán a detectar cualquier sangrado alrededor del cerebro. Si se detecta sangrado, se necesitarían pruebas adicionales para identificar la causa exacta del sangrado.

¿Cuáles son las complicaciones de un aneurisma cerebral roto?

Los aneurismas pueden romperse y sangrar en el espacio entre el cráneo y el cerebro (hemorragia subaracnoidea) y, a veces, en el tejido cerebral (hemorragia intracerebral). Estas son formas de accidentes cerebrovasculares llamados accidentes cerebrovasculares hemorrágicos. El sangrado en el cerebro puede causar un amplio espectro de síntomas, desde un dolor de cabeza leve hasta un daño permanente en el cerebro o incluso la muerte.  

Después de que un aneurisma se ha roto, puede causar complicaciones graves como:

  • Reanudación de hemorragia. Una vez que se ha roto, un aneurisma puede romperse nuevamente antes de ser tratado, lo que lleva a un mayor sangrado en el cerebro y causa más daño o la muerte.
  • Cambio en el nivel de sodio. El sangrado en el cerebro puede alterar el equilibrio de sodio en el riego sanguineo y causar inflamación en las células cerebrales. Esto puede provocar daños cerebrales permanentes.
  • Hidrocefalia. La hemorragia subaracnoidea puede causar hidrocefalia. La hidrocefalia es una acumulación de demasiado líquido cefalorraquídeo en el cerebro, lo que provoca una presión que puede provocar daño cerebral permanente o la muerte. La hidrocefalia ocurre con frecuencia después de una hemorragia subaracnoidea porque la sangre bloquea el flujo normal del líquido cefalorraquídeo. Si no se trata, el aumento de la presión dentro de la cabeza puede causar coma o la muerte.
  • Vasospasmo. Esto ocurre con frecuencia después de una hemorragia subaracnoidea cuando el sangrado hace que las arterias en el cerebro se contraigan y limiten el flujo sanguíneo a áreas vitales del cerebro. Esto puede causar accidentes cerebrovasculares debido a la falta de flujo sanguíneo adecuado a partes del cerebro.
  • Convulsiones. El sangrado por aneurisma puede causar convulsiones, ya sea en el momento del sangrado o inmediatamente después. Si bien la mayoría de las convulsiones son evidentes, en ocasiones solo se pueden ver mediante pruebas cerebrales sofisticadas. Las convulsiones no tratadas o las que no responden al tratamiento pueden causar daño cerebral.

¿Cómo se tratan los aneurismas cerebrales?

No todos los aneurismas cerebrales requieren tratamiento. Algunos aneurismas muy pequeños no rotos que no están asociados con ningún factor que sugiera un mayor riesgo de ruptura pueden dejarse solos de forma segura y monitorearse con MRA o CTA para detectar cualquier crecimiento. Es importante tratar agresivamente cualquier problema médico y factores de riesgo coexistentes.

Los tratamientos para aneurismas cerebrales no rotos que no han mostrado síntomas tienen algunas complicaciones potencialmente graves y deben sopesarse cuidadosamente contra el riesgo de ruptura previsto.

Consideraciones de tratamiento para aneurismas no rotos

Un médico considerará una variedad de factores al determinar la mejor opción para tratar un aneurisma no roto, que incluyen:

  • tipo, tamaño y ubicación del aneurisma
  • riesgo de ruptura
  • la edad y la salud de la persona
  • historial médico personal y familiar
  • riesgo ocasionado por el tratamiento

Las personas también deben seguir los siguientes pasos para reducir el riesgo de ruptura de aneurisma:

  • controlar cuidadosamente la presión arterial
  • dejar de fumar
  • evitar el consumo de cocaína u otras drogas estimulantes.

Tratamientos para aneurismas cerebrales rotos y sin ruptura
La cirugía, los tratamientos endovasculares u otras terapias a menudo se recomiendan para controlar los síntomas y prevenir el daño de aneurismas rotos y sin ruptura.

Cirugía
Hay algunas opciones quirúrgicas disponibles para tratar los aneurismas cerebrales. Estos procedimientos conllevan cierto riesgo, como el posible daño a otros vasos sanguíneos, la posibilidad de recurrencia de aneurismas y nuevas hemorragias, y un riesgo de accidente cerebrovascular. 

Recorte microvascular. Este procedimiento implica cortar el flujo de sangre al aneurisma y requiere cirugía abierta del cerebro. Un médico localizará los vasos sanguíneos que alimentan el aneurisma y colocará una pequeña pinza metálica, similar a una pinza de ropa, en el cuello del aneurisma para detener el suministro de sangre. Se ha demostrado que el recorte es altamente efectivo, dependiendo de la ubicación, el tamaño y la forma del aneurisma. En general, los aneurismas que están completamente recortados no se reaparecen.

Tratamiento endovascular

  • Embolización con espiral de platino. Este procedimiento es menos invasivo que el recorte quirúrgico microvascular. Un médico insertará un tubo de plástico hueco (un catéter) en una arteria, generalmente en la ingle, y lo pasará por el cuerpo hasta el aneurisma cerebral. Usando un cable, el médico pasará espirales desmontables (pequeñas espirales de alambre de platino) a través del catéter y las liberará al aneurisma. Las bobinas bloquean el aneurisma y reducen el flujo de sangre hacia el aneurisma. Es posible que el procedimiento deba realizarse más de una vez durante la vida de la persona porque los aneurismas tratados con espirales a veces pueden reaparecer.
  • Dispositivos de desviación de flujo. Otras opciones de tratamiento endovascular incluyen colocar un pequeño stent (tubo de malla flexible), similar a los que se colocan para los bloqueos cardíacos, en la arteria para reducir el flujo sanguíneo hacia el aneurisma. Un médico insertará un tubo de plástico hueco (un catéter) en una arteria, generalmente en la ingle, y lo pasará por el cuerpo hasta la arteria en la que se encuentra el aneurisma. Este procedimiento se usa para tratar aneurismas muy grandes y aquellos que no pueden tratarse con cirugía o embolización con espiral de platino.   

 

Otros tratamientos
Otros tratamientos para un aneurisma cerebral roto tienen como objetivo controlar los síntomas y reducir las complicaciones. Estos tratamientos incluyen:

  • Fármacos anticonvulsivos (anticonvulsantes). Estos medicamentos pueden usarse para prevenir las convulsiones relacionadas con la ruptura de un aneurisma. 
  • Fármacos bloqueadores de los canales de calcio  El riesgo de accidente cerebrovascular por vasoespasmo puede reducirse con medicamentos que bloquean los canales de calcio.
  • Derivación. Una derivación, que canaliza el líquido cefalorraquídeo del cerebro a otras partes del cuerpo, puede insertarse quirúrgicamente en el cerebro después de la ruptura si la acumulación de líquido cefalorraquídeo (hidrocefalia) está causando presión dañina en el tejido cerebral circundante.
  • Terapia de rehabilitación. Las personas que han sufrido una hemorragia subaracnoidea a menudo necesitan terapia física, del habla y ocupacional para recuperar la función perdida y aprender a hacer frente a cualquier discapacidad permanente.
     

¿Cuál es el pronóstico?

Un aneurisma no roto puede pasar desapercibido durante toda la vida de una persona y no causar síntomas.

Después de un estallido de aneurisma, el pronóstico de la persona depende en gran medida de:

  • edad y salud general
  • condiciones neurológicas preexistentes
  • ubicación del aneurisma
  • grado de sangrado (y resangrado)
  • tiempo entre ruptura y atención médica
  • tratamiento exitoso del aneurisma.

Alrededor del 25 por ciento de las personas cuyo aneurisma cerebral se ha roto no sobreviven las primeras 24 horas; otro 25 por ciento muere por complicaciones dentro de los 6 meses. Las personas que experimentan hemorragia subaracnoidea pueden tener daño neurológico permanente. Otros individuos se recuperan con poca o ninguna discapacidad. Diagnosticar y tratar un aneurisma cerebral lo antes posible ayudará a aumentar las posibilidades de recuperarse por completo.

La recuperación del tratamiento o la ruptura puede llevar semanas o meses.

¿Qué investigaciones se están haciendo?

La misión del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS) es buscar conocimiento fundamental sobre el cerebro y el sistema nervioso y utilizar ese conocimiento para reducir la carga de la enfermedad neurológica. El NINDS es un componente de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), el principal defensor federal de la investigación biomédica en el mundo. Como parte de su misión, el NINDS realiza investigaciones sobre aneurismas cerebrales y apoya estudios a través de subvenciones a instituciones médicas de todo el país.

El Estudio internacional de aneurismas intracraneales no rotos, financiado por el NINDS, recopiló datos de historia natural que guían la toma de decisiones médicas en función del tamaño y la ubicación de los aneurismas asintomáticos.

Genética

Los científicos conocen desde hace tiempo el vínculo entre los aneurismas cerebrales y aórticos (la aorta es la arteria principal del cuerpo). Sin embargo, todavía no entienden completamente la relación entre los dos tipos de aneurisma. Estudios recientes de asociación de todo el genoma (GWAS, por sus siglas en inglés) proporcionan evidencia molecular de la función y las actividades biológicas compartidas (fisiopatología) de estos aneurismas. Se ha identificado un sitio específico en el cromosoma 9p21 que aumenta el riesgo de aneurismas cerebrales y aórticos. Estos datos de GWAS, junto con los datos de enlace a otras ubicaciones susceptibles para genes o secuencias de ADN, indican que los individuos y las familias que albergan un tipo de aneurisma pueden tener un riesgo especialmente elevado del otro.

Otros científicos están estudiando cromosomas y regiones cromosómicas adicionales para identificar genes relacionados con aneurismas.

Herramientas diagnosticas

Los aneurismas cerebrales ubicados en la arteria comunicante posterior y en las arterias en la parte posterior del cerebro (llamadas arterias vertebral y basilar) son comunes y tienen un mayor riesgo de ruptura que los aneurismas en otros lugares. Los científicos financiados por NINDS están trabajando para identificar las características asociadas con la ruptura y utilizarán estos factores para construir una escala de puntuación para guiar y apoyar las decisiones clínicas.

El riesgo de tener un estallido de aneurisma es difícil de determinar y puede haber complicaciones graves de los tratamientos quirúrgicos. Los investigadores están desarrollando un nuevo modelo para diagnosticar aneurismas cerebrales basado en la presencia de moléculas que potencialmente pueden determinar si existe una alta probabilidad de un estallido de aneurisma. Este procedimiento se puede realizar mediante imágenes cerebrales sin la necesidad de abrir el cráneo. Esta nueva herramienta no solo sería menos invasiva, sino que también permitiría que las personas recibieran tratamiento antes de que estalle un aneurisma.

Hormonas y medicación

Los estudios indican que la aspirina disminuye la inflamación en los aneurismas cerebrales y reduce el riesgo de ruptura. Sin embargo, la aspirina también inhibe las células sanguíneas (plaquetas) que son importantes para detener el sangrado una vez que se produce una ruptura. Los investigadores están utilizando modelos de ratones para examinar cómo la inflamación afecta la formación y ruptura de los aneurismas cerebrales, y los mecanismos moleculares que contribuyen al efecto protector de la aspirina.

Los aneurismas cerebrales y la hemorragia subaracnoidea son más comunes en mujeres posmenopáusicas que en hombres. La terapia de reemplazo de estrógenos reduce el riesgo de hemorragia subaracnoidea en mujeres posmenopáusicas. Los investigadores están investigando exactamente cómo el estrógeno protege a las mujeres contra el desarrollo de aneurismas. Tienen la hipótesis que la protección ocurre principalmente a través de las células inflamatorias.

Tratamientos

Otros proyectos de investigación incluyen estudios sobre la efectividad del recorte microquirúrgico y la cirugía endovascular para tratar aneurismas rotos y no rotos, el uso de varios tipos de espirales y otros materiales para bloquear el flujo de sangre hacia el aneurisma y la influencia de la velocidad y la presión del flujo sanguíneo sobre el éxito o el fracaso del tratamiento.


¿Dónde puedo obtener más información?

Para obtener más información sobre trastornos neurológicos o programas de investigación financiados por el NINDS, comuníquese con la Unidad de Recursos Neurológicos y Red de Información del Instituto (BRAIN por sus siglas en inglés):

BRAIN
P.O.  Box 5801
Bethesda, MD 20824
800-352-9424
www.ninds.nih.gov

Puede encontrar más información sobre la investigación de aneurismas respaldada por NINDS y otros Institutos y Centros de NIH utilizando NIH RePORTER (projectreporter.nih.gov), una base de datos de búsqueda de proyectos de investigación actuales y pasados respaldados por NIH y otras agencias federales. RePORTER también incluye enlaces a publicaciones y recursos de estos proyectos.

También hay información disponible de las siguientes organizaciones:

Brain Aneurysm Foundation
269 Hanover Street, Building 3
Hanover, MA 02339
781-826-5556
888-272-4602

American Association of Neurological Surgeons
5550 Meadowbrook Drive
Rolling Meadows, IL 60008-3852
847-378-0500
888-566-2267

American Stroke Association: A Division of American Heart Association
7272 Greenville Avenue
Dallas, TX 75231-4596
888-478-7653

Joe Niekro Foundation
15922 Eldorado Parkway, Suite 500 PMB6032
Frisco, TX 75035
877-803-7650

NIH Publication No.  18-NS-5505                    May 2018