Enfermedad de Parkinson

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo?

Los programas de investigación actuales financiados por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) utilizan modelos animales para estudiar cómo progresa la enfermedad y desarrollar nuevas terapias farmacológicas. Los científicos que buscan la causa de la enfermedad de Parkinson continúan buscando posibles factores ambientales, como las toxinas, que pueden desencadenar el trastorno y estudiar los factores genéticos para determinar cómo juegan un papel los genes defectuosos. Otros científicos están trabajando para desarrollar nuevos fármacos protectores que puedan retrasar, prevenir o revertir la enfermedad.

Información de MedlinePlus en español de la Biblioteca Nacional de Medicina
Enfermedad de Parkinson


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Definición

La enfermedad de Parkinson pertenece a un grupo de afecciones llamadas trastornos del sistema motor, que son el resultado de la pérdida de células cerebrales productoras de dopamina. Los cuatro síntomas primarios de la enfermedad de Parkinson son: los temblores en las manos, brazos, piernas, mandíbula y cara; rigidez de las extremidades y tronco; bradiquinesia, o lentitud de movimientos; e inestabilidad postural, o deterioro del equilibrio y coordinación. A medida que estos síntomas se vuelven más pronunciados, los pacientes pueden tener dificultad para caminar, hablar o completar otras simples tareas. La enfermedad de Parkinson suele afectar a personas mayores de 60 años. Los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson son sutiles y ocurren gradualmente. En algunas personas la enfermedad progresa más rápidamente que en otras. A medida que la enfermedad progresa, los temblores, los cuales afectan a la mayoría de las personas con la enfermedad de Parkinson, pueden comenzar a interferir en las actividades diarias. Otros síntomas pueden incluir depresión y otros cambios emocionales; dificultad para tragar, masticar y hablar; problemas para orinar o estreñimiento; problemas de la piel; e interrupciones del sueño. Actualmente no hay pruebas de sangre o de laboratorio conclusivas que ayuden a diagnosticar la enfermedad de Parkinson esporádica. Por lo tanto, el diagnóstico se basa en el historial médico y en un examen neurológico. La enfermedad puede ser difícil de diagnosticar con precisión. Los médicos a veces pueden ordenar exploraciones cerebrales o pruebas de laboratorio para descartar otras enfermedades.

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Tratamiento

Actualmente, no hay cura para la enfermedad de Parkinson, pero una variedad de medicamentos brindan un alivio espectacular de los síntomas. Por lo general, los individuos afectados reciben levodopa combinado con carbidopa. La carbidopa retrasa la conversión de levodopa en dopamina hasta que alcanza el cerebro. Las células nerviosas pueden usar la levodopa para producir dopamina y reponer la disminución del suministro cerebral. Aunque la levodopa ayuda al menos a tres cuartas partes de los casos de Parkinson, no todos los síntomas responden igualmente a este medicamento. La bradicinesia y la rigidez responden mejor, mientras que los temblores pueden verse reducidos sólo marginalmente. Los problemas de equilibrio y otros síntomas pueden no ser aliviados en absoluto. Los anticolinérgicos pueden ayudar a controlar los temblores y la rigidez. Otros medicamentos, como la bromocriptina, el pramipexol y el ropinirol, imitan el papel de la dopamina en el cerebro, haciendo que las neuronas reaccionen como lo harían con la dopamina. Un medicamento antiviral como la amantadina también parece reducir los síntomas. En mayo de 2006, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó el uso de rasagilina junto con levodopa en pacientes con la enfermedad de Parkinson avanzada, o como medicamento único de tratamiento de la enfermedad de Parkinson precoz. En marzo de 2017, la FDA aprobó las tabletas de safinamida como tratamiento suplementario para personas con la enfermedad de Parkinson que actualmente están tomando levodopa / carbisopa y tienen episodios "apagados" (cuando los medicamentos de la persona no están funcionando bien, causando un aumento de los síntomas de la enfermedad).

En algunos casos, la cirugía puede ser apropiada si la enfermedad no responde a los medicamentos. Una terapia llamada estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés) ha sido aprobada por la FDA. En la DBS, los electrodos se implantan en el cerebro y se conectan a un pequeño dispositivo eléctrico llamado generador de pulsos que se puede programar externamente. La DBS puede reducir la necesidad de levodopa y medicamentos relacionados, lo que a su vez disminuye los movimientos involuntarios llamados disquinesias que son un efecto secundario común de la levodopa. Eso también ayuda a aliviar las fluctuaciones de los síntomas y reducir los temblores, la lentitud de movimientos, y los problemas de marcha. La DBS requiere una programación cuidadosa del dispositivo estimulador para funcionar correctamente.

 

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Pronóstico

La enfermedad de Parkinson es crónica, lo que significa que persiste durante un largo período de tiempo y es progresiva, lo que significa que sus síntomas empeoran con el tiempo. Aunque algunas personas se vuelven severamente discapacitadas, otros experimentan solo interrupciones motoras menores. El temblor es el síntoma principal de algunas personas, mientras que para otras, el temblor es solo una queja menor y otros síntomas son más problemáticos. Actualmente no es posible predecir qué síntomas afectarán un individuo, y la intensidad de los síntomas también varía de persona a persona.